Estrasburgo (RRC): El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condenó este martes a Rusia por violar los derechos del líder opositor Alexéi Navalni, al considerar que su detención en 2021 fue ilegal y que sufrió trato inhumano y degradante durante su encarcelamiento.
En una sentencia publicada hoy, el tribunal con sede en Estrasburgo determinó que la activación de una pena suspendida de 2014 —por cargos de fraude y blanqueo de dinero que el propio TEDH ya había calificado previamente como injustos— constituyó una privación arbitraria de libertad. Además, los jueces concluyeron que Navalni fue sometido simultáneamente a varias formas de maltrato que reflejaban «un patrón de desprecio por su salud, bienestar y dignidad», lo que equivale a un trato inhumano y degradante según el artículo 3 de la Convención Europea de Derechos Humanos.
La corte destacó que estas condiciones incluyeron una combinación de abusos que pusieron en riesgo su integridad física y mental mientras permaneció en prisión. Navalni, el principal crítico del presidente Vladímir Putin y fundador de la Fundación Anticorrupción, fue arrestado en enero de 2021 al regresar a Rusia tras recuperarse en Alemania de un envenenamiento con el agente nervioso Novichok, del que el TEDH responsabilizó indirectamente al Estado ruso en fallos anteriores.
El opositor murió en febrero de 2024 en circunstancias aún no aclaradas en la colonia penal ártica IK-3, donde cumplía una condena de 19 años por cargos considerados políticamente motivados por la comunidad internacional. Su fallecimiento generó fuertes sospechas de negligencia médica deliberada y posibles torturas, en un centro penitenciario conocido por sus duras condiciones.
Rusia ha ignorado sistemáticamente numerosas sentencias del TEDH en casos relacionados con Navalni y otros disidentes. Desde su expulsión del Consejo de Europa en 2022 tras la invasión a gran escala de Ucrania, Moscú ya no está formalmente obligada a acatar las decisiones del tribunal, aunque las sentencias siguen teniendo valor moral y jurídico internacional.
Organizaciones de derechos humanos y gobiernos occidentales han calificado la sentencia de hoy como una confirmación más de la sistemática represión política en Rusia y del uso del sistema penitenciario como herramienta contra la disidencia.
La familia de Navalni y sus colaboradores han exigido en repetidas ocasiones una investigación independiente sobre su muerte y las condiciones de su detención, demandas que hasta ahora han sido rechazadas por las autoridades rusas.
Esta es la tercera gran condena del TEDH contra Rusia en relación con Navalni, tras fallos previos sobre su envenenamiento y detenciones arbitrarias anteriores.
